Lamentable escena de un perro hambriento que se derrumba en la carretera

Todo comenzó con una llamada de auxilio sobre un pobre perro que yacía inmóvil junto a la carretera. El pequeño cachorro había estado allí durante días, con innumerables personas pasando pero nadie dispuesto a ayudar. Afortunadamente, algunas almas caritativas le habían dado comida y agua e incluso le proporcionaron un pequeño refugio para escapar del sol abrasador. Pero el General, como llegó a ser conocido, necesitaba urgentemente atención médica.

Al recibir el informe, los rescatistas llegaron rápidamente al lugar y llevaron al General a un veterinario para un chequeo. Lo que encontraron fue desgarrador: el perrito pesaba solo 1,8 kilos, todo piel y huesos, y tenía la pelvis rota. El General necesitó cirugía para reparar su disco espinal, pero era demasiado pequeño para someterse a todo el procedimiento. El veterinario aconsejó que arreglar su columna vertebral y la parte posterior de sus pies sería el mejor curso de acción.

A pesar de los riesgos, la cirugía fue un éxito y el General comenzó su largo camino hacia la recuperación. Recibió atención las 24 horas y se tomaron medidas especiales para proteger su pierna trasera de una infección. Lento pero seguro, el General comenzó a recuperar su fuerza, y para el día 30, incluso fue adoptado por una familia amorosa.

Pero el viaje estaba lejos de terminar. El general todavía tenía un largo camino por recorrer antes de que pudiera recuperarse por completo. Se sometió a varias formas de terapia, incluidos masajes en las piernas, rehabilitación con toallas en la cintura y terapia con células madre. Hubo momentos de esperanza y momentos de decepción, pero a pesar de todo, el General siguió siendo un luchador.

El día 80 trajo un momento hermoso y feliz ya que el General pudo caminar solo. Sin embargo, no fue suficiente. Después de meses de tratamiento, el General todavía tenía dolor y la posibilidad de caminar era baja. Pero sus salvadores se negaron a darse por vencidos. Recurrieron a la terapia con células madre como última esperanza para el perrito, y lo llamaron un tratamiento de una sola vez.

Gracias al incansable esfuerzo del equipo de rescate, el viaje del General tuvo un final feliz. Aunque es posible que nunca vuelva a caminar con normalidad, el General encontró un hogar amoroso y una familia que siempre estaría allí para él. La historia del General es un testimonio del poder de la esperanza y la perseverancia, y de la amabilidad y dedicación de quienes trabajan para rescatar y rehabilitar animales necesitados.

¡Dale ME GUSTA y COMPARTE esta historia con tus amigos y familiares!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *